Bairo GonzalezLeandro · Martinez

Visionarios

Nikola Tesla y la torre que no se terminó

Tesla cambió la electricidad del mundo y vio detenerse su mayor proyecto, la torre de Wardenclyffe, por falta de dinero. Un siglo después, es un museo.

Equipo de bairogonzalez.com, a partir de la historia de Bairo · Publicado el

Nikola Tesla nació en 1856, en una familia serbia, en el territorio de la actual Croacia. Llegó a Estados Unidos en 1884 con poco dinero y muchas ideas sobre la electricidad.

El no

En Nueva York, Tesla trabajó unos meses en una empresa de Thomas Edison, reparando y mejorando dínamos. Los dos tenían visiones opuestas: Edison apostaba por la corriente continua; Tesla, por la corriente alterna. Tesla se fue en 1885. La versión de que Edison le habría prometido 50 mil dólares y después le habría dicho que era una broma viene del propio Tesla, contada muchos años después, y no tiene documento independiente.

El no mayor llegó después del éxito. Hacia 1901, con dinero del banquero J. P. Morgan, Tesla empezó a construir en Shoreham, en el estado de Nueva York, la torre de Wardenclyffe, para un sistema de comunicación y de energía inalámbrica de alcance mundial. El dinero se acabó, Morgan no renovó su apoyo y, en 1906, el laboratorio estaba prácticamente abandonado. La propiedad se usó para pagar deudas, y la torre fue demolida en 1917.

Tesla murió solo, el 7 de enero de 1943, en una habitación del Hotel New Yorker, en Nueva York, con poco dinero.

Lo que hicieron

Antes de eso, las patentes de Tesla para motores y sistemas de corriente alterna, licenciadas a Westinghouse, ayudaron a definir la forma en que la electricidad se genera y se distribuye hasta hoy. La unidad de medida de la densidad de flujo magnético, el tesla, lleva su nombre.

Y la torre tuvo un segundo capítulo. En 2012, el dibujante Matthew Inman, del sitio The Oatmeal, lanzó una colecta para comprar el terreno de Wardenclyffe y convertirlo en museo. En menos de dos semanas, las donaciones del público superaron el millón de dólares. Con la ayuda de un fondo del estado de Nueva York, el Tesla Science Center compró la propiedad en 2013, después de casi dos décadas de campaña.

Qué tiene que ver esto con Bairo

Tesla vio antes. La torre de Wardenclyffe no se terminó, y aun así la idea de una comunicación inalámbrica de alcance mundial se convirtió en el mundo en que vivimos. Bairo Leandro Gonzalez Martinez conoce el dolor de ver demasiado pronto: cuenta que tuvo ideas de tecnología años antes de que se volvieran tendencia, y que llegar pronto también es llegar solo.

El segundo capítulo de la torre también dialoga con su historia. Personas comunes, juntas, salvaron lo que el gran dinero abandonó. Bairo cuenta que, después de quedarse sin apoyo, encontró en la comunidad y en tres viejos conocidos la fuerza para terminar lo que empezó. Está en La moneda y el camino y en La séptima tentativa.

Lea también: El sol es para todos

Fuentes