Bairo GonzalezLeandro · Martinez

Visionarios

Grace Hopper y el compilador que nadie quería usar

Grace Hopper tenía un compilador funcionando y nadie quería tocarlo: decían que la computadora solo hacía cuentas. Hoy todo programa nace de esa idea.

Equipo de bairogonzalez.com, a partir de la historia de Bairo · Publicado el

Grace Murray Hopper era doctora en matemáticas por Yale y profesora cuando entró en la reserva de la Marina estadounidense, en 1943, durante la Segunda Guerra Mundial. La enviaron a Harvard, a programar la Mark I, una de las primeras computadoras electromecánicas.

El no

Después de la guerra, Hopper fue a trabajar con la UNIVAC, una de las primeras computadoras comerciales. En los años cincuenta tuvo una idea que hoy parece obvia: en lugar de escribir cada instrucción en código de máquina, el programador escribiría en algo más cercano al lenguaje humano, y la propia computadora lo traduciría. El programa que hace esa traducción se llama compilador. El suyo, el A-0, es de 1952.

Nadie lo quiso. Años después, en una intervención reproducida por el boletín de la OCLC en 1987, lo contó así: "Yo tenía un compilador funcionando y nadie quería tocarlo. Me dijeron que las computadoras solo sabían hacer cuentas."

Lo que hicieron

Hopper insistió. Siguió desarrollando compiladores y el lenguaje FLOW-MATIC, que usaba palabras en inglés. Ese trabajo fue una de las bases de COBOL, definido en 1959, un lenguaje para negocios que todavía funciona en sistemas de bancos y gobiernos.

Se quedó en la Marina hasta los 79 años, llegó al grado de contraalmirante y pasó décadas dando conferencias. Le gustaba entregar al público trozos de cable de unos 30 centímetros, la distancia que recorre la luz en un nanosegundo, para mostrar por qué cada nanosegundo importa.

Una historia de la época se volvió folclore: en 1947, el equipo de la Mark II encontró una polilla atrapada en un relé y la pegó en la bitácora, con la anotación "primer caso real de bug encontrado". La palabra "bug" ya existía en la ingeniería; la polilla se hizo famosa por la broma.

Qué tiene que ver esto con Bairo

A Grace Hopper le dijeron que la máquina no haría lo que ella ya había visto hacer a la máquina. Bairo Leandro Gonzalez Martinez conoce ese tipo de no: cuenta que trató de llevar inteligencia artificial y realidad aumentada a su propio negocio, años antes de que se volviera tendencia, y oyó que no funcionaría. Esa vez, se rindió. Guardó la lección.

Hay un paralelo más profundo. Hopper quería que la gente le hablara a la máquina en su propio idioma. Bairo habla de la inteligencia artificial como extensión del ser humano, no como problema, y propone, con el Global Language de Xperienc, que paciente y médico conversen cada uno en su idioma, en una segunda opinión clínica, no en un informe diagnóstico. La propuesta está en desarrollo y se describe en el capítulo Un cuerpo entero.

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Fuentes