Silencio
¿Cómo escuchar su propia intuición?
Haga silencio, anote lo que siente antes de decidir, contraste la intuición con hechos y revise sus aciertos. La intuición es experiencia que habla bajo.
Todo el mundo ha tenido alguna vez la sensación de saber algo antes de poder explicarlo: un negocio que "no huele bien", una idea que no sale de la cabeza, una persona en la que no se confía. A veces acertamos, a veces no. Aprender a escuchar la intuición es aprender a darle el lugar correcto.
Qué hacer ahora
- Haga silencio para poder escuchar. La intuición habla bajo. En medio de notificaciones y opiniones, se pierde. Reserve momentos sin estímulos, sobre todo antes de decisiones importantes.
- Anote lo que siente antes de decidir. Escriba su primera impresión sobre la decisión, antes de investigar y de pedir opiniones. Después compárela con lo que descubrió.
- Observe el cuerpo. Opresión en el pecho, alivio, cansancio, entusiasmo. El cuerpo suele reaccionar antes que la razón. No es prueba, pero es información.
- Contraste la intuición con hechos. La intuición es punto de partida, no de llegada, sobre todo en decisiones de dinero, salud y contratos. Investigue, pida documentos, escuche a especialistas.
- Distinga la intuición del miedo y del deseo. El miedo grita "no" a todo lo nuevo; el deseo grita "sí" a lo fácil. La intuición suele ser más tranquila e insistente.
- Revise sus aciertos y errores. De vez en cuando, relea sus notas. Descubrirá en qué tipo de asuntos su intuición suele acertar.
- Cuando muchos digan "no", pregunte por qué. A veces tienen razón. A veces simplemente nunca vieron algo parecido. La razón del "no" ayuda a decidir si vale la pena seguir la intuición.
Cuando le pasó a Bairo
Bairo Leandro Gonzalez Martinez cuenta que buena parte de sus decisiones siguió sus propios sentidos y su propia intuición, incluso en la búsqueda espiritual que vivió después de tocar fondo.
Su intuición acertó temprano algunas veces. Quiso llevar inteligencia artificial y realidad aumentada al negocio cuando nadie hablaba de eso; años después, se volvió tendencia. Apostó por cosméticos de base natural cuando el mercado miraba hacia otro lado; funcionó y también se volvió tendencia.
Pero hubo una vez en que escuchó el "no" de los demás más fuerte que su propia intuición, y desistió. Guardó la lección: tener razón antes de tiempo no paga las cuentas, pero muestra que el ojo está bien. La vez siguiente, no se detuvo en la primera respuesta.
El camino
La intuición es experiencia acumulada que habla en voz baja. Necesita silencio para ser escuchada y hechos para ser confirmada. Bairo aprendió ambas cosas en la práctica: a seguir lo que sentía y a construir con cuidado lo que veía antes que los demás. Escuche. Verifique. Y, si la voz sigue insistiendo, pruebe en pequeño.
La intuición también se educa. Cuanto más estudia usted un tema, conversa con personas experimentadas y observa los resultados de sus propias decisiones, más precisa se vuelve. Por eso la intuición de un agricultor sobre el clima o la de un vendedor sobre un cliente suele acertar tanto: está hecha de años de atención. Alimente la suya con experiencia, y le hablará con más claridad.