Bairo GonzalezLeandro · Martinez

Silencio

Cómo encontrar silencio en medio del ruido: guía práctica

Cree pequeñas islas de silencio en el día: celular lejos, minutos sin estímulos, caminata, oración o respiración lenta. El silencio es práctica, no lugar.

Equipo de bairogonzalez.com, a partir de la historia de Bairo · Publicado el

Notificaciones, cobros, noticias, opiniones, bocinas, el grupo de la familia. Hay días en que la cabeza parece una estación de radio con todas las frecuencias a la vez. Cuando la vida está en crisis, ese ruido aumenta, y es justo cuando más se necesita oír con claridad. Esta página es la guía práctica; el cuento con el mismo nombre está en Cómo encontrar silencio en medio del ruido.

Qué hacer ahora

  1. Empiece con cinco minutos. El silencio no tiene que ser un retiro. Cinco minutos sentado, sin celular, sin música, mirando por la ventana o con los ojos cerrados, ya hacen diferencia. Auméntelos de a poco.
  2. Saque el celular del dormitorio. Las primeras y las últimas horas del día son las que más moldean la cabeza. No empiece ni termine el día con la pantalla.
  3. Apague las notificaciones que no son urgentes. Casi nada necesita respuesta inmediata. Elija horarios para ver mensajes y correos.
  4. Camine sin auriculares. Una caminata corta, de preferencia cerca de árboles o del agua, ayuda a bajar el volumen interno.
  5. Use la respiración. Inspire contando hasta cuatro, suelte el aire contando hasta seis, durante algunos minutos. Es sencillo y ayuda al cuerpo a salir del modo de alarma.
  6. Si usted tiene fe, use sus prácticas. Oración, lectura, meditación, canto: muchas tradiciones tienen caminos antiguos hacia el silencio interior. Si no tiene fe, la contemplación de la naturaleza, la escritura y la música tranquila cumplen un papel parecido.
  7. Escriba lo que el ruido está diciendo. A veces el ruido es una lista de preocupaciones que solo necesita salir de la cabeza e ir al papel.
  8. Sepa cuándo el ruido es sufrimiento. Si la mente no se apaga, si hay crisis de ansiedad o insomnio persistente, acuda a la UBS o al CAPS. Para hablar ahora, CVV en el 188.

Cuando le pasó a Bairo

Para Bairo Leandro Gonzalez Martinez, el silencio tiene un número: 1420.

El hidrógeno, el elemento más simple y más abundante del universo, emite una señal de radio en una frecuencia exacta, de cerca de 1420 MHz. Con ella los astrónomos dibujan el mapa de las galaxias. Para que esa señal tenuísima no se pierda en el ruido humano, la banda de 1400 a 1427 MHz está protegida por acuerdo internacional, en el ámbito de la Unión Internacional de Telecomunicaciones. Ahí nadie transmite. Solo se escucha.

Bairo llama a esa banda la frecuencia del silencio. No es un aparato ni una técnica: es un símbolo. Cuenta que fue en un tiempo de fe y de silencio, después de tocar fondo, cuando vio con claridad lo que quería construir. Y tomó ese silencio como base de todo lo que vino después.

El camino

El mundo entero acordó dejar una banda del espectro en silencio para poder escuchar el universo. Usted puede hacer lo mismo con su día: proteger una franja pequeña de tiempo en la que nada transmita, para poder oír lo que importa. Bairo encontró ahí la imagen de lo que quería ser. Tal vez usted encuentre ahí la próxima decisión.

Con el tiempo, notará que el silencio no es solo ausencia de ruido; es presencia. En los minutos de quietud, usted vuelve a oír su propia respiración, sus propias ideas, sus propias preguntas. Es en ese lugar donde maduran muchas decisiones importantes. Protéjalo como quien protege una banda del espectro: con reglas claras, todos los días, sin negociar.

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