Bairo GonzalezLeandro · Martinez

Flujo de caja

Cómo hacer un flujo de caja simple

Anote todo lo que entra y sale, con fecha, en una planilla semanal. Proyecte las próximas 13 semanas y vea dónde el saldo queda negativo antes de que pase.

Equipo de bairogonzalez.com, a partir de la historia de Bairo · Publicado el

El flujo de caja es el registro del dinero que entra y que sale del negocio, con fecha. Parece básico, y lo es. Pero las encuestas del Sebrae señalan la falta de planificación financiera y de control de la caja como uno de los principales motivos de cierre de las micro y pequeñas empresas. La ganancia en el papel no paga las boletas; el dinero en la cuenta, sí. El flujo de caja muestra la diferencia.

El camino práctico

  1. Separe la cuenta de la empresa de la suya. Sin eso, ningún control funciona. Si todavía no tiene una cuenta de persona jurídica, abra una; muchas son gratuitas para el MEI.
  2. Arme una planilla con cuatro columnas. Fecha, descripción, entrada, salida. Puede ser en papel, en Excel, en Hojas de cálculo de Google o en la planilla gratuita del Sebrae. El formato importa menos que la disciplina.
  3. Registre todo, cada día o cada semana. Incluso el cafecito y la tasa de la terminal de tarjetas. Lo que se escapa del registro es exactamente lo que desaparece.
  4. Registre por la fecha en que el dinero se mueve. Una venta con tarjeta en tres cuotas entra en tres fechas diferentes, no en la fecha de la venta. Ese es el error más común.
  5. Proyecte las próximas 13 semanas. En otra pestaña, escriba lo que espera cobrar y pagar en cada una de las próximas 13 semanas (un trimestre). Sume semana a semana. Donde el saldo proyectado quede negativo, usted tiene un problema anunciado, y tiempo para actuar.
  6. Actúe antes del rojo. Adelante cobros, negocie plazos con el proveedor, postergue compras no esenciales, haga una promoción para rotar inventario. Una decisión tomada con tres semanas de anticipación cuesta mucho menos que una decisión tomada el mismo día.
  7. Revise cada semana. Compare lo previsto con lo realizado. La diferencia le enseña dónde es demasiado optimista.
  8. Separe tres reservas. Impuestos (que ya no son suyos), el retiro del dueño y una reserva de emergencia de la empresa.

El flujo de caja no es lo mismo que la ganancia. Una empresa puede dar ganancia en el papel y quedarse sin dinero, porque vendió a plazo y todavía no cobró. Y puede tener dinero en la cuenta y estar en pérdida, porque cobró por adelantado algo que todavía va a costar. Los dos controles se complementan; empiece por la caja, que es la que decide si usted paga las cuentas el viernes.

Cómo lo vivió Bairo

Bairo Leandro Gonzalez Martinez conoce lo que pasa cuando el dinero que se esperaba no llega. Después de juntar capital con eventos e impresión digital, lo puso como socio inversor en una empresa. El negocio no era lo que parecía y no se sostuvo. Él cuenta que quebró ahí, con mucha gente que dependía de él.

La lección que lleva de aquella etapa es la medida que usa hasta hoy: el tiempo. ¿Cuánto dura el dinero? ¿Cuántas personas dependen de él? La frase que resume su historia, "el no es la base del sí", empezó a escribirse ahí, en el punto en que la caja se acabó y él tuvo que decidir qué hacer con lo que quedaba.

El paso de la Fórmula

Esta es la herramienta central del paso 5 del Método Séptima Tentativa: cuente en tiempo de vida. Haga hoy el flujo de las próximas 13 semanas, divida el saldo por el gasto promedio y descubra su margen en semanas. Escriba su línea roja. Cuando esté en el papel, usted deja de decidir a los sobresaltos.

Conozca el Método Séptima Tentativa

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