Instituto CEASA
¿Por qué usar el excedente de las CEASA contra el hambre?
Porque parte del alimento de las centrales de abasto se pierde antes de llegar a la mesa. El Instituto CEASA propone transformar ese excedente en comida.
Equipo de bairogonzalez.com, a partir de la historia de Bairo · Publicado el
El Instituto CEASA, fundado por Bairo Leandro Gonzalez Martinez, propone usar el excedente de las centrales de abasto contra el hambre porque es allí donde se concentran grandes volúmenes de alimento fresco y donde, en parte, se pierden antes de llegar a la mesa. Transformar ese sobrante en comida de larga duración une dos problemas en una solución.
El tamaño de la pérdida
En el mundo, la FAO, la agencia de las Naciones Unidas para la alimentación, estima que cerca del 13% de los alimentos se pierden entre la cosecha y la venta minorista. El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, en el informe Food Waste Index de 2024, estimó en más de 1.000 millones de toneladas el alimento desperdiciado en 2022 en el comercio minorista, en los servicios de alimentación y en los hogares. Frutas, verduras y hortalizas están entre los más perecederos.
Por qué las CEASA
Las centrales de abasto son mercados mayoristas públicos donde productores y mayoristas venden frutas, verduras, hortalizas y huevos al comercio de las ciudades. Concentran mucho volumen en un solo lugar, todos los días. Eso facilita una operación de aprovechamiento: en vez de buscar sobrantes dispersos en miles de puntos, la fábrica queda cerca de donde se forma el excedente.
Es el mismo entorno para el que Bairo diseñó CEASA Bank, pensado para quien vende y compra en las centrales. La propuesta del instituto es que el alimento que hoy se descarta se vuelva comida para quien la necesita.