Bairo GonzalezLeandro · Martinez

Validar la idea

Nadie cree en mi idea: ¿y ahora?

Distinga quién dijo no: cliente, inversor o pariente. Solo el no de quien pagaría pide cambio. Los demás piden una prueba pequeña, no rendirse.

Equipo de bairogonzalez.com, a partir de la historia de Bairo · Publicado el

Escuchar "eso no va a funcionar" por todos lados duele. Y confunde: ¿será que todo el mundo ve algo que usted no ve, o usted ve algo que nadie vio todavía? Las dos cosas pasan. La diferencia no está en la fuerza de su fe en la idea. Está en quién dijo no y por qué. Esta página es para cuando los noes se acumularon y el proyecto parece solo; si acaba de escuchar el primero, vea Me dijeron que mi idea no va a funcionar.

El camino práctico

  1. Haga la lista de los noes. Escriba quién lo dijo, qué dijo y cuál fue el argumento. Muchas veces la lista muestra que los noes vinieron de personas que nunca comprarían lo que usted quiere vender.
  2. Clasifique cada no. Hay cuatro tipos: - No de mercado: quien tendría el problema no quiere pagar por la solución. Este merece toda la atención. - No de momento: la idea es buena, pero el mercado todavía no está listo, o ya pasó. - No de persona: quien lo dijo no entiende del tema, tiene miedo por usted o tiene otro interés. - No de ejecución: la idea sirve, pero la manera de hacerla, el precio o el canal están mal.
  3. Cambie opinión por evidencia. En lugar de debatir, haga una prueba pequeña: una preventa, una página con reserva, un servicio hecho a mano para cinco clientes. La evidencia cierra una discusión mejor que un argumento.
  4. Escuche el no de quien pagaría. Si los posibles clientes dicen que no, pregunte qué los haría decir que sí. A veces la respuesta cambia la idea de una manera que la vuelve mucho mejor.
  5. No confunda terquedad con persistencia. Persistir es insistir en el problema y cambiar la solución cuando los datos lo indican. La terquedad es insistir en la solución contra los datos.
  6. Proteja su autoestima. Rechazar su idea no es rechazarlo a usted. Hable con quien ya emprendió; los grupos de emprendedores y el Sebrae ayudan a tener referencias fuera de la familia.

Henry Ford, cuenta Napoleon Hill en Piense y hágase rico, escuchó de sus ingenieros que el motor V8 de bloque único era imposible, y les ordenó seguir. En 1932 el Ford V8 llegó a las calles. La historia inspira, pero fíjese: Ford tenía ingenieros, fábrica y pruebas. Su persistencia era trabajo, no solo convicción.

Cómo lo vivió Bairo

Bairo Leandro Gonzalez Martinez escuchó "no se puede", "no es posible" y "no está permitido" más veces de las que puede contar. Cuando quiso usar inteligencia artificial y realidad aumentada en un negocio, le dijeron que no iba a funcionar. Desistió, y años después la tecnología se volvió tendencia. Cuando decidió fabricar cosméticos de base natural, escuchó el mismo no. Esa vez siguió adelante, y funcionó.

Años después, al construir la base de la plataforma de CEASA Bank, escuchó otra vez, cuenta él, que aquello no era posible; los bancos se negaron a integrar la solución. Él usó el no como base y fue a construir su propia infraestructura. De ahí viene la frase que se volvió regla de su vida: el no es la base del sí.

El paso de la Fórmula

Esta es la página del paso 2 del Método Séptima Tentativa: pregunte qué hay dentro del no. Haga la lista de los últimos cinco noes y clasifique cada uno. Solo el no de mercado manda cambiar la idea; los demás piden paciencia, ajuste o simplemente seguir adelante.

Conozca el Método Séptima Tentativa

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