Validar la idea
¿Cómo proteger mi idea de negocio?
Una idea sola no se patenta en Brasil. Proteja la marca en el INPI, registre lo que sea invención, use acuerdo de sigilo y, sobre todo, ejecute rápido.
Equipo de bairogonzalez.com, a partir de la historia de Bairo · Publicado el
La respuesta corta decepciona a mucha gente: en Brasil, una idea abstracta no se puede patentar. La Lei de Propriedade Industrial (Lei 9.279/1996, art. 10) dice que no son invenciones, entre otras cosas, las concepciones puramente abstractas, los métodos comerciales y los planes de negocio. Lo que se protege es aquello en lo que la idea se convierte: una marca, una invención concreta, un diseño, un software, un contrato.
La segunda parte de la respuesta es la más importante: la mejor protección de una idea es ejecutarla mejor y más rápido que quien la escuchó.
El camino práctico
- Registre la marca en el INPI. El nombre y el logotipo de su negocio se pueden registrar en el Instituto Nacional da Propriedade Industrial. Antes de invertir en fachada, sitio web y empaque, haga una búsqueda en el propio INPI para ver si el nombre ya tiene dueño. La solicitud se puede hacer por internet, por el propio emprendedor, pero un profesional ayuda a elegir las clases correctas.
- Evalúe si hay una invención de verdad. Si usted creó una solución técnica nueva, con aplicación industrial, puede caber una patente de invención o de modelo de utilidad. Un punto crítico: Brasil da un período de gracia de 12 meses para la divulgación hecha por el propio inventor (Lei 9.279/1996, art. 12), pero muchos países, como los de Europa, no lo dan. Divulgar antes de la solicitud puede impedir la patente en el exterior. Hable con un agente de propiedad industrial antes de mostrar el funcionamiento en público.
- Use un acuerdo de confidencialidad. Al presentar detalles a posibles socios, proveedores o desarrolladores, pida un acuerdo de sigilo (NDA). No impide todo, pero crea prueba y responsabilidad.
- Guarde pruebas de autoría. Fechas de correos electrónicos, versiones de documentos, registros de software en el INPI (para programas de computadora) y de obras intelectuales cuando corresponda.
- Deje claro quién es dueño de qué. En una sociedad, el contrato social o el acuerdo de socios debe decir a quién pertenecen la marca, el código y las ideas desarrolladas. Ese es el punto que más peleas causa después.
- No le esconda la idea a todo el mundo. Quien no habla de su idea no consigue validarla. Hable del problema y del beneficio; guarde el "cómo" técnico para quien firmó el acuerdo de sigilo.
Cómo lo vivió Bairo
Bairo Leandro Gonzalez Martinez cuenta que aprendió esta lección de la manera más cara. Con la marca de cosméticos en pie, vio el paso siguiente: una solución con tecnología de pantalla táctil. Era su idea. Los socios lo sacaron del negocio, y la idea se quedó con ellos.
Él cuenta que hay derrotas que duelen en el bolsillo y otras que duelen en otro lugar. Esa dolió en los dos. También dejó una lección que él lleva a todo lo que construye hoy: elegir con quién se construye y dejar por escrito, desde el primer día, de quién es cada cosa.
El paso de la Fórmula
Proteger la idea es parte del paso 4 del Método Séptima Tentativa: elija con quién construir. Antes de abrirle el proyecto a alguien, respondan por escrito quién es dueño de la marca y de las ideas, cómo sale alguien y qué pasa si uno deja de trabajar. Si esa conversación parece incómoda ahora, sería mucho peor después.
Conozca el Método Séptima Tentativa