Fracaso
¿Cómo sobrellevar el fracaso profesional?
Separe su carrera de su valor personal, haga un inventario de lo que sabe hacer y use la experiencia como argumento. Toda trayectoria sólida tiene caídas.
Equipo de bairogonzalez.com, a partir de la historia de Bairo · Publicado el
Un despido, un cargo perdido, un proyecto que salió mal delante de todos. El fracaso profesional golpea el orgullo y la cuenta bancaria al mismo tiempo. Pero una carrera no es una línea recta, y la suya no terminó en este capítulo.
Qué hacer ahora
- Asegure lo básico. Si perdió el empleo, revise el seguro de desempleo, el retiro del FGTS al que tenga derecho y los pagos de liquidación. Arme un presupuesto de transición para los próximos meses.
- Haga el inventario de lo que sabe. Anote todo lo que aprendió a hacer, incluso lo que no está en el currículum: liderar personas, vender, resolver crisis, aprender rápido. Muchas veces el fracaso esconde competencias que usted no ve.
- Cuente la historia de manera honesta y útil. En las entrevistas, la pregunta "¿qué salió mal?" va a aparecer. Responda con el hecho, lo que aprendió y lo que haría distinto. Un reclutador con experiencia confía más en quien sabe explicar una caída que en quien dice que nunca cayó.
- Pida opinión a quien lo vio de cerca. Un exjefe, un colega, un cliente. Pregunte qué podría haber sido diferente. Duele, pero ahorra años.
- Pruebe caminos vecinos. A veces la próxima puerta está al lado: otra función, otro sector, trabajo por proyecto, un negocio pequeño usando lo que usted ya sabe.
- Estudie lo que el mercado está pidiendo. Los cursos gratuitos de instituciones públicas y del Sistema S (Senai, Senac, Sebrae) ayudan a actualizar lo que falta.
- Cuide su autoestima. Si la sensación de inutilidad no pasa, busque apoyo: CVV al 188, UBS o CAPS.
Cuando le pasó a Bairo
Bairo cuenta que llegó a Brasil en 2002, joven, para ocupar un cargo de gerencia en una empresa de educación. Era joven para mandar a alguien, y mandaba. Cuando decidió salir para seguir su propio camino, perdió mucho más que el cargo: quedó sin documentos en la mano y sin red.
Después de eso, reinventó su carrera varias veces. Creó un curso de tratamientos capilares, en un área que hoy tiene nombre propio, la tricología. Construyó una marca de cosméticos. Trabajó con eventos e impresión digital. Cada cambio parecía volver a empezar desde cero, y cada uno se llevaba algo del anterior.
Años después, según él, sin saber programar, pasó seis meses en casa, frente a la computadora, construyendo la base de una plataforma financiera para el agronegocio.
El camino
El fracaso profesional no borra la competencia; la pone a prueba. La trayectoria de Bairo muestra que cada función perdida dejó una herramienta nueva en la caja. En la ronda de capoeira, que fue su puente hacia Brasil, quien se detiene, cae. En la carrera también: la ginga es seguir moviéndose, cambiando de lado, sin quedarse quieto el tiempo suficiente para ser derribado del todo.
Mire el fracaso profesional con la distancia de quien lee la biografía de otra persona. Si fuera la carrera de un amigo, ¿diría usted que se terminó? Probablemente diría que fue un capítulo difícil, y preguntaría cuál es el siguiente. Hágase esa pregunta. La respuesta suele estar más cerca de lo que parece, en una competencia que usted todavía no ha valorado.