El patrón · Socios
Cómo elegir socios: lo que enseña la investigación
El conflicto entre fundadores está entre las causas más citadas del fracaso de startups, dice Noam Wasserman, de Harvard. Cómo elegir con quién construir.
Elegir socio es una de las decisiones más importantes de un negocio, y una de las que más se toman con prisa. La investigación muestra que los problemas dentro del equipo fundador están entre las principales razones por las que fracasan empresas prometedoras. Quien construyó algo grande casi siempre aprendió, a veces de la forma más dura, que la pregunta "¿con quién?" vale tanto como la pregunta "¿qué?".
Lo que muestra la investigación
Noam Wasserman, profesor de Harvard, estudió a unos 10 mil fundadores para el libro The Founder's Dilemmas (2012). Estima que el 65% de las startups de alto potencial fracasan por conflictos entre los fundadores (CNN, 2014).
El número tiene un origen que vale la pena contar. Se apoya, en parte, en un estudio de 1989 de Michael Gorman y William Sahlman, que preguntó a inversionistas por qué las empresas de su cartera estaban en riesgo. Los problemas en el equipo de gestión aparecieron entre las tres causas principales en cerca de dos tercios de los casos. Es decir, es una estimación, no un conteo exacto. Pero apunta en la misma dirección que casi todo lo que se estudia sobre el tema.
Wasserman encontró además un detalle sorprendente: los equipos formados por personas que ya habían trabajado juntas tienden a irles mejor. En cambio, las sociedades entre amigos o parientes sin historia profesional en común suelen evitar las conversaciones difíciles y lo pagan después.
Quien lo vivió
En 1983, Steve Jobs convenció a John Sculley, entonces presidente de Pepsi, de dirigir Apple. Dos años después, los dos se disputaron el rumbo de la empresa. En mayo de 1985, la junta se puso del lado de Sculley, y Jobs perdió el mando de la división Macintosh. En septiembre dejó la empresa que había fundado.
Fundó NeXT. Doce años después, Apple compró NeXT, y Jobs volvió. En septiembre de 1997 asumió como director ejecutivo interino (Cult of Mac). En 2005, en un discurso de graduación en Stanford, Jobs dijo que haber sido despedido de Apple había sido lo mejor que le podría haber pasado.
En la trayectoria de Bairo
Bairo Leandro Gonzalez Martinez conoce los dos lados de esta historia.
Con la marca de cosméticos en pie, propuso el paso siguiente: aplicar tecnología de pantalla táctil al negocio. La respuesta no vino de fuera; vino de dentro. Los socios lo sacaron del negocio, y la idea se quedó con ellos. Años después, en un proyecto de moneda, banco y red, lo dejaron solo las mismas personas a las que había ayudado.
Él nunca nombra a nadie. La historia es suya, no de ellos. Lo que guardó fue la lección más cara que le dejaron los socios: elegir con quién se construye. Y otra, todavía más dura: su decisión no puede depender de la gratitud de nadie.
El final de ese capítulo coincide con lo que encontró Wasserman. Después de seis meses trabajando solo, Bairo encontró ayuda y conexión en tres viejos conocidos. Gente con la que ya tenía historia. Los cuatro se unieron para continuar, terminar y elevar juntos lo que él había empezado. Para quien había sido dejado solo, la palabra "juntos" no es un detalle. Es la reconciliación con la idea de equipo.
Cómo desarrollar este rasgo
- Prefiera a quien ya vio bajo presión. Trabajar juntos antes, en un proyecto pequeño, revela más que años de amistad.
- Tenga las conversaciones difíciles al principio. ¿Quién decide qué? ¿Cómo se reparte la empresa? ¿Qué pasa si alguien se va?
- Póngalo todo por escrito. Un acuerdo de socios, con reparto de participaciones, plazos de permanencia y reglas de salida. Busque un abogado.
- Busque complementariedad, no copia. Los socios con las mismas habilidades se disputan el espacio. Los socios complementarios se reparten el trabajo.
- Proteja su idea con registro. La marca, el dominio y los documentos a nombre de quien corresponde evitan que la idea se quede con quien se va.
- Salga sin guerra, si tiene que salir. No ataque, no exponga. Su reputación vale más que la disputa.