Bairo GonzalezLeandro · Martinez

Rendirse o seguir

¿Cuándo abandonar un negocio?

Abandone el formato, no a usted mismo, cuando nadie paga tras pruebas honestas, la caja pasó la línea roja que fijó o su salud está en juego.

Equipo de bairogonzalez.com, a partir de la historia de Bairo · Publicado el

"Cuándo abandonar un emprendimiento" y "cómo no rendirse al emprender" aparecen lado a lado en las sugerencias de Google. Son la misma pregunta vista desde dos lados, y ninguna frase motivacional responde por usted. Lo que responde es tener criterios decididos antes de la desesperación. Abandonar un negocio no es abandonarse a sí mismo. A veces es la decisión más valiente, y la que conserva energía para la próxima tentativa.

El camino práctico

  1. Separe lo que puede abandonar. Hay tres niveles: abandonar un formato (el producto, el canal, el local), abandonar el negocio entero, o dejar el emprendimiento por un tiempo. Muchas veces lo correcto es lo primero, no lo segundo.
  2. Use señales objetivas, no el humor del día. Señales de que es hora de parar o de cambiar mucho: - después de pruebas honestas, con conversaciones reales con clientes, nadie se compromete a pagar; - el precio que el cliente acepta no cubre el costo, incluso después de ajustes; - la caja pasó la línea roja que usted definió y no hay un camino realista de regreso; - la deuda crece cada mes para mantener la operación; - su salud o la de su familia está pagando la cuenta.
  3. Señales de que vale la pena seguir. Los clientes vuelven y recomiendan; los ingresos crecen, aunque despacio; el problema es de ejecución (precio, canal, proceso), y no de mercado; usted todavía aprende algo nuevo cada mes.
  4. Hágase la pregunta del dinero en cero. "Si no hubiera invertido nada hasta aquí, ¿empezaría este negocio hoy, tal como está?" Si la respuesta es no, el dinero ya gastado no debe decidir por usted.
  5. Hable con alguien de afuera. Un contador, un consultor del Sebrae, un emprendedor experimentado. Quien está adentro ve poco.
  6. Si va a parar, pare bien. Organice el cierre con un contador, cumpla lo que pueda con empleados y proveedores, preserve las relaciones. Una salida digna abre puertas para la próxima tentativa.
  7. Cuide la cabeza. Cerrar un sueño duele como un duelo. Si el dolor se vuelve desesperación, el CVV atiende gratis, las 24 horas, en el 188.

Cómo lo vivió Bairo

Bairo Leandro Gonzalez Martinez cuenta que desistió, y también que no desistió, en momentos diferentes. Cuando quiso usar inteligencia artificial y realidad aumentada en un negocio y oyó que no funcionaría, desistió, aun creyendo en la idea. Años después, la tecnología se volvió tendencia. Cuando oyó lo mismo sobre cosméticos de base natural, siguió adelante, y le salió bien.

Después de quebrar y de un proyecto en el que lo abandonaron quienes él había ayudado, siguió. Nadie sabe con certeza cuántas veces lo probó, pensó en parar y casi desistió. Él cuenta su propia historia por la tentativa que salió bien: la séptima. Y ella, dice la historia, llevaba todas las demás adentro.

El paso de la Fórmula

Esta decisión pide el paso 2 del Método Séptima Tentativa: pregunte qué hay dentro del no (¿es un no de mercado, de momento, de persona o de ejecución?) y el paso 5: cuente en tiempo de vida (¿cuál es su línea roja, decidida con la cabeza fría?). Con los dos en papel, usted decide con datos, no con cansancio.

Conozca el Método Séptima Tentativa

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