Bairo GonzalezLeandro · Martinez

Persistencia

¿Cuántas tentativas hasta que salga bien?

No hay número mágico. Cuente lo que cada tentativa le enseñó, no cuántas fallaron. Pare cuando repita el mismo error; siga mientras esté aprendiendo.

Equipo de bairogonzalez.com, a partir de la historia de Bairo · Publicado el

Todo el que ya cayó algunas veces se hace esta pregunta: ¿cuántas tentativas faltan todavía, tres, cinco, diez? Sería bueno tener un número, pero no existe. Existe, en cambio, una mejor forma de contar, y cambia la respuesta.

Qué hacer ahora

  1. Cuente aprendizajes, no caídas. En lugar de "fallé cinco veces", escriba lo que le enseñó cada tentativa. Si la lista crece, usted está avanzando, aunque todavía no haya resultados.
  2. Observe si el error se repite. Probar de nuevo con lo que aprendió es persistencia. Repetir el mismo error con otro nombre es terquedad. Si el mismo problema lo derribó tres veces, hay que resolverlo antes de la cuarta.
  3. Defina límites antes de empezar. ¿Cuánto tiempo y cuánto dinero acepta invertir en esta tentativa? ¿Qué resultado mínimo necesita ver y para cuándo? Un límite acordado de antemano evita decisiones tomadas en la desesperación.
  4. Acorte cada tentativa. Las tentativas más pequeñas y más rápidas cuestan menos y enseñan más. Pruebe las ideas antes de apostarlo todo a ellas.
  5. Proteja lo esencial entre una tentativa y otra. La vivienda, la comida, la salud y el dinero de otras personas quedan fuera de la apuesta. Así, una caída no se convierte en desastre.
  6. Pida una mirada de afuera. Un mentor, el Sebrae, alguien del sector. A veces la respuesta a "¿sigo o paro?" es "siga, pero cambie esto".
  7. Respete el cansancio. Una pausa no es rendirse. Si el desánimo se volvió desesperanza, busque apoyo: CVV en el 188; UBS y CAPS por el SUS.
  8. Escriba qué cambió desde la tentativa anterior. Si nada cambió en el método, en los socios o en el público, la próxima tentativa tiende a repetir el resultado. Cambie al menos una cosa importante.

Cuando le pasó a Bairo

Bairo Leandro Gonzalez Martinez no sabe decir cuántas veces lo probó. Cuenta que lo probó, pensó en parar y estuvo a punto de rendirse más veces de las que puede contar. El número que eligió para contar la historia es siete: la séptima tentativa fue la que salió bien.

Mirando hacia atrás, ve lo que dejó cada una. El curso de tratamientos capilares dejó método. La idea de inteligencia artificial que llegó demasiado pronto dejó el ojo para el futuro. La marca de cosméticos dejó la prueba de que sabía crear de la nada. Los socios que lo sacaron dejaron la lección sobre con quién construir. La quiebra, con mucha gente que dependía de él, dejó el coraje de hacer lo que no sabía. La moneda que formó una comunidad, cuenta él, dejó el camino como domicilio.

El camino

En la vida de Bairo, el siete no es un número mágico: es el nombre que le dio a la tentativa que reunió lo que las anteriores enseñaron. No salió bien por suerte; fue la primera que llevaba todas las demás dentro. Tal vez la pregunta correcta no sea "cuántas veces probar", sino "qué me va a enseñar esta tentativa para la próxima".

Celebre las tentativas, y no solo los aciertos. Cada vez que usted vuelve a probar, está ejerciendo una de las cualidades más raras que existen: la capacidad de levantarse. Regístrelo. Dentro de algunos años, mirando hacia atrás, quizás descubra que las tentativas que no salieron bien fueron justamente las que prepararon la que sí salió.

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