Innovar en el dolor
¿Cómo innovar en medio del dolor y la crisis?
El dolor muestra el problema que nadie resolvió. Vea qué le lastimó, pregunte quién más sufre por eso y pruebe una solución pequeña.
Equipo de bairogonzalez.com, a partir de la historia de Bairo · Publicado el
En la crisis, las ganas naturales son encogerse, recortar todo y esperar a que pase. Pero muchas soluciones que hoy parecen obvias nacieron de alguien que estaba en aprietos y no tenía otra salida que inventar. El dolor, cuando no paraliza, señala lo que necesita existir.
Qué hacer ahora
- Empiece por el dolor, no por la idea. Escriba con precisión lo que duele: "el banco no me atiende", "no logro vender sin intermediario", "no tengo acceso a crédito". Un problema bien descrito es la mitad de la innovación.
- Pregunte quién más sufre por eso. Si usted lo siente, otros también. Converse con esas personas. Le dirán qué probaron, qué falló y cuánto pagarían por resolverlo.
- Use lo que tiene a mano. La crisis no es momento de grandes inversiones. ¿Qué herramientas baratas o gratuitas existen hoy? Inteligencia artificial, hojas de cálculo, redes, aplicaciones de mensajería. Con poco se construye mucho.
- Haga una versión mínima. Un prototipo, un servicio hecho a mano, una prueba con diez personas. El objetivo es aprender rápido, gastando poco.
- Escuche el "no" con atención. Cuando le digan que no se puede, pregunte por qué. A veces la respuesta muestra una falla real. A veces muestra que nadie lo probó a su manera.
- Proteja lo esencial mientras innova. No apueste la comida de la casa ni el dinero de otros. La innovación sostenible es la que no destruye su vida si sale mal.
- Cuide su cabeza. Innovar en crisis exige energía. Si el sufrimiento es demasiado grande, busque apoyo: CVV en el 188; UBS y CAPS por el SUS (servicios públicos de salud de Brasil).
Cuando le pasó a Bairo
Bairo Leandro Gonzalez Martinez suele decir que encontró el dolor y, en lugar de huir de él, lo convirtió en su base. Eso ocurrió después de que sus socios lo sacaran de un negocio por una idea de tecnología táctil. Allí se dio cuenta, dice, de que en el fondo siempre lo supo: el no es la base del sí.
El ejemplo más claro llegó años después. Construyó, en seis meses frente a la computadora, la base de una plataforma financiera para el agronegocio, una inteligencia artificial de nicho para conectar a quien produce, a quien comercializa y a quien compra. Cuenta que los bancos se negaron a integrar la solución.
En lugar de detenerse, se concentró en las piezas que podía construir sin esperar la integración de un banco: inteligencia artificial, mensajería financiera en el estándar internacional ISO 20022, blockchain y tokenización de activos reales. Construir no es lo mismo que operar con el público: para eso, cada uno de esos frentes tiene sus propias reglas y autorizaciones. Los bancos que no quisieron integrar la idea terminaron enseñándole a construir su propia infraestructura.
El camino
Innovar en el dolor es transformar el "no se puede" en "entonces lo haré de otra manera". Bairo lo hizo tantas veces que se volvió método: cada rechazo señaló un camino que nadie estaba recorriendo. Su dolor de hoy puede ser el mapa del problema que usted, mejor que nadie, sabe resolver.
No confunda innovar con hacer algo enorme. La mayor parte de las innovaciones empieza como un ajuste pequeño en un proceso que todo el mundo aceptaba tal como era. Una forma más simple de entregar, de cobrar, de atender. Si usted está pasando por un dolor, está en una posición privilegiada para ver ese ajuste. Escriba la idea hoy, antes de que la rutina la borre.